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10 de diciembre de 2016

FORO DE INVESTIGACIÓN: LOS MISMOS PROBLEMAS, OTRA ESCUELA


Siete proyectos de impacto en al área de Lengua Castellana fueron socializados en el marco del Foro de Investigación: Los mismos problemas, otra escuela. Este evento se llevó a cabo en el Auditorio Mayor de la Ciencia de la Universidad del Tolima el día diez de diciembre de 2016 y fue liderado por los participantes del Seminario de Investigación Formativa en Contexto, el cual fue dirigido el Director del grupo Argonautas, docente Carlos Arturo Gamboa.

Entre las diversas temáticas abordadas en estos proyectos se destaca la necesidad de responder a los problemas cotidianos de la escuelas para, desde apuestas pedagógicas, proponer soluciones. Los proyecto presentados fueron los siguientes:

El cuento, una manera diferente para disminuir la disortografía
Claudia Ximena Lasso León
Clayre Arnedis Lesmes Rodríguez                                                              
Luisa Fernanda Bejarano Yate

El teatro, una posibilidad frente a la deserción escolar
Yuri Milena Enciso Valencia
Diva Pureza Gómez Lezama
Jorge Wilder Martínez Soto

La fábula, una estrategia para disminuir la disgrafía
Lisset Echeverry Quintero
Sandra Milena Esquivel Blanco
Luz Helena García Leonel
Dignora Umbariva Mendoza

Narrar la fábula para fortalecer la lecto-escritura
Melba Rocío Monroy Castellanos
Carolina Rincón Sánchez
Yolanda Patricia Suárez        

La poesía: un encuentro con el goce literario de los niños
Cristal Lucía Orjuela Cortés
Jenny Roció Claros Bonilla

Rap y murales, al ataque contra el bullying
Mario Oswaldo Reyes Jiménez
José Aníbal Meneses Morales
Herbert Jair Díaz Díaz

El taller literario de cuento, una alternativa a la intolerancia escolar
Oliva Marcela Castellón Parra
Yenifer Andrea Beltrán Suarez
Jennifer Matabanchoy Escobar
María del Pilar Vargas Jaramillo


De igual manera, se socializó la publicación Los mismos problemas, otra escuela, en donde a través de artículos científicos, se da cuenta de los proyectos elaborados por los estudiantes de la Licenciatura en Educación Básica con Énfasis en Lengua Castellana del IDEAD.


30 de agosto de 2016

PRESENTACIÓN DEL LIBRO INVESTIGACIÓN FORMATIVA EN CONTEXTO

PRESENTACIÓN


Ficha
Título:   Investigación formativa en contexto
Autores:  Carlos Arturo Gamboa / Carlos Andrés Moreno                / Leidy Ximena Mesa
Editorial:   Universidad del Tolima /
                  Ministerio de Educación de Colombia
ISBN:     978-958-8932-08-8
Páginas: 105
Año:      2015


Una de las desventajas que padecen los actores de las comunidades de educación superior en las regiones es que siguen padeciendo el “síndrome de ciudad letrada”, el cual ha ampliado la brecha de conocimientos, tecnologías y dispositivos pedagógicos para su formación, y que a su vez se traduce en atraso al desarrollo de la región y a la poca consolidación de comunidades que ofrezcan respuestas a las múltiples problemáticas de su contexto.

En ese sentido, la investigación formativa como una estrategia pedagógica busca articular conocimiento, contexto y procesos de investigación, logrando que quienes aprehendan y practiquen estos principios, puedan fortalecer la construcción de un saber pertinente y desde allí construir región. El departamento del Tolima es quizás uno de los espacios que mayor necesidad tiene de proyectos de esta índole, porque sus regiones están deprimidas debido a varios factores como la desidia administrativa, la violencia social, el escaso acceso a la educación superior y la falta de inversión en proyectos de formación a largo plazo.

Con estos antecedentes, la investigación formativa se vislumbra como una posibilidad que permite dialogar y formar a la población de formadores del sistema educativo superior quienes, mediante los programas de la modalidad de educación a distancia de la Universidad del Tolima, hacen presencia en distintos espacios del departamento.

En este sentido, este documento constituye una carta de navegación que otorga herramientas para que, los docentes de educación superior, adelanten la construcción y apropiación de conocimientos en torno a temáticas como la investigación y la elaboración de proyectos académicos a partir de la investigación formativa, elementos que representan componentes esenciales de la propuesta educativa de la modalidad a distancia en la Universidad del Tolima.     


Fortalecer los referentes teóricos, conceptuales y prácticos necesarios para el diseño de propuestas académicas que apropien la investigación formativa en los programas de la modalidad de educación a distancia de la Universidad del Tolima

Propósitos específicos

Construir referentes epistemológicos de la investigación formativa como estrategia pedagógica para la educación superior.

Desarrollar marcos contextuales que permitan visualizar los principios de la investigación formativa en las regiones del departamento del Tolima.

Elaborar proyecto de investigación formativa cohesionando conocimientos, problemas propios de los contextos regionales del departamento del Tolima.

Apropiar estrategias que permitan liderar procesos que faciliten la cohesión entre currículo, programas, contexto y problemas de investigación.

Eje problémico
  
¿De qué manera la investigación formativa permite que, los docentes del sistema de educación superior del departamento del Tolima, integren dentro de su quehacer académico conocimientos, currículo, problemas del contexto e investigación, en beneficio del mejoramiento de su práctica pedagógica y el desarrollo del aprendizaje significativo?

Este interrogante surge de la necesidad misma del contexto en donde se ubica, es decir, el departamento del Tolima, debido a que los retos de formación en la educación superior o universitaria, cada día requiere docentes mejor preparados para afrontar la construcción del conocimiento, abandonando la tradicional actitud pasiva, mediante la cual el docente se limitaba a repetir contenidos y metodologías externas, sin cuestionar el saber y el contexto. Es de esta manera, asumiendo la investigación formativa como una estrategia pedagógica, que podemos articular saber, región y construcción de conocimiento, y así aportarle a la calidad académica. Formarnos para formar debe ser el enunciado que guie nuestras prácticas.

Así mismo, en relación con la problemática planteada, se considera a la investigación formativa como una propuesta metodológica que le brinda posibilidades al profesor universitario, para avanzar en la articulación de sus prácticas educativas e investigativas, a través de la implementación de estrategias curriculares, pedagógicas y didácticas que aporten a la configuración de escenarios académicos que promuevan la configuración y desarrollo de proyectos de investigación vinculados al contexto regional y local.

18 de diciembre de 2013

OBRA DE TEATRO LA J-AULA



Trabajo teatral presentado en el marco del proyecto de renovación del canon literario formativo en las Instituciones Educativas del Tolima. Grupo Argonautas de la Universidad del Tolima, Instituto de Educación a Distancia, programa Licenciatura en Educación Básica con Énfasis en Lengua Castellana.

12 de enero de 2011

ENTREVISTA CON FERNANDO CRUZ KRONFLY

Por: Marcos Fabián Herrera Muñoz

Tomado de: CONFABULACIONES: Periódico virtual.

Un ingrediente seductor integra esta prosa que la hace plena de musicalidad, lejana del cliché y zurcida con precisión de filigrana. Los personajes de sus ficciones están barnizados de una singular universalidad y gozan del halo atemporal de la verdadera literatura; pero al tiempo, husmean las miserias humanas que siempre se sobreponen a las veleidades de la historia.

1- ¿Se proponen sus novelas develar los pliegues ocultos del lustre de gloria que abrigan a los heroísmos y los mitos?

No es fácil para un autor decir, responsablemente, qué es lo que se proponen sus novelas. Hay tantas cosas que se atropellan cuando alguien escribe con las tripas puestas en el asador del teclado. Detrás de los hombres convertidos en mito, sólo hay la miseria humana que es común a todos los seres humanos por igual. Lo que sucede es que la miseria de los grandes hombres se convierte en paradoja, porque resulta inimaginable. No se trata de “humanizar” simplemente, porque al fin y al cabo el héroe por alguna razón de mérito es héroe. Cuando se develan los pliegues sombríos de la gloria, lo que aparece no es el héroe humanizado solamente, sino ante todo su desgracia. Esa es la paradoja verdadera.

2- ¿La filosofía y la literatura son líneas que el actual extravío de la novela obliga a que confluyan?

Lo que le está sucediendo a la literatura y a la cultura en general es algo simplemente aterrador: que fueron convertidas en mercancía. Lo que convierte en mercancía una cosa no es sólo el hecho de que se compre y se venda. En el mundo moderno capitalista, hasta la fuerza de trabajo se convirtió en mercancía, y eso en sí mismo no tiene nada de reprochable. Es algo que corresponde a las lógicas reales del modelo occidental y que incluso permite otra mirada sobre la vida y las relaciones entre las cosas y los seres humanos. En esa dirección no va mi reproche. La mercancía existe desde el renacimiento o incluso desde los tiempos de Platón o quién sabe desde cuándo, bajo el supuesto de que haya una moneda por ahí dando vueltas y de que las cosas tengan un valor de uso y un valor de cambio. Tales condiciones son suficientes. A este respecto, Aristóteles dijo bastante y muy bien dicho en La Política. Lo que es realmente preocupante, aunque no signifique el fin del mundo, es que la literatura y la cultura terminaron por quedar atrapadas en las redes de esa cosa que se conoce como “marketing”, en el sentido de que el cliente siempre tiene la razón y que es necesario escribir para él, lo que él quiere que le escriban en medio de su medianía. De esta manera, las casas editoriales terminaron por tratar las obras literarias como si fueran calcetines o jabones. Y todo esto en un contexto de declive absoluto de la cultura letrada, de predominio de la farándula banal, de absoluta levedad “light”, en fin. La “fuerza estética” de la literatura y las artes, en términos de Harold Bloom, se volvió ripio y estorbo en manos del marketing, puesto que la fuerza estética requiere complejidad de tratamiento en las imágenes, componentes cognitivos fuertes, lenguaje de perfección. Y muy poco de esto le interesa al lector masivo, sumido en la banalidad y la medianía. De este modo, los escritores que lo hacen para el marketing literario, se encuentran atrapados en las exigencias de la clientela banal, y sólo escriben para su gusto degradado. Este y no otro es el verdadero “extravío” de la literatura en nuestro tiempo. Una escritora tan inmensa como Herta Müller, sólo interesa a las “masas” consumidoras por el hecho de ser Nobel, pero las masas que la compran por esta sóla circunstancia para nada entender de su extraordinaria factura literaria, muy poco percibirán su grandeza de lenguaje y mucho menos su mundo desgarrado. Y puedo apostar hasta mi casa y mi perro, que apenas dentro de un año nadie la recordará, salvo la minoría de los auténticos lectores que seguirán maravillados por una obra que honra a la humanidad. Pero el marketing literario no sabe nada de esto ni le interesa. Cosa muy diferente es la vieja tradición literaria que incorpora pensamiento e ideas a las obras de ficción. Algo así como presencia del ensayo en la novela. Pero esto no es nuevo y no pretende salvar del extravío a la novela.

3- Carlos Marx infravaloró a Simón Bolívar al cuestionar su mitificada obra emancipadora. ¿Hay ribetes de desproporcionada leyenda en la consagración de la figura del libertador?

Los pensadores europeos decimonónicos, generalmente eurocentristas, tuvieron muchas dificultades en el momento de pensar otros mundos diferentes del suyo. Es que pensaban que la historia de la humanidad era una sola, la del Centro, y que las demás historias de otros mundos no eran historias realmente sino apenas estornudos de catarros demasiado locales. Por otra parte, el viejo Marx no valoraba suficientemente sino aquellas revoluciones sociales que pretendieran la toma del poder por los oprimidos, y este no fue precisamente el caso de la revolución de independencia liderada por Bolívar, que ni siquiera podía considerarse una revolución burguesa, puesto que para que pueda hablarse de esta manera es condición necesaria que exista burguesía, y nada de esto había detrás del proyecto de Bolívar en la Nueva Granada en 1810. En este contexto histórico tan particular y tan inédito, el Viejo Marx no pudo ver sino lo que sus esquemas de entonces le permitían ver. Porque los seres humanos no vemos lo que queremos, sino lo que nuestros marcos culturales de referencia nos permiten ver. Por otra parte, la premodernidad absoluta de nuestra élite neogranadina puso a Bolívar en un sitio ambiguo y no siempre el mismo. Al principio fue la apoteosis. Luego, Bolívar se convirtió en un estorbo del que muchos querían deshacerse. Fue expulsado. Y cuando ya estaba muerto y no ofrecía peligro, empezó a ser recuperado en estatuas y en exageraciones. Pero es evidente que la obra militar y civilizadora de Bolívar fue inmensa. Aunque también es evidente que la manera como él imaginó el futuro de los pueblos liberados no se parece mucho a lo que después fue de ellos. Todavía andan por ahí algunos presidentes de la región, queriendo regresar a Bolívar, de un modo que a Bolívar francamente le daría vergüenza.

4- En La Ceniza del Libertador subyace una urdimbre literaria con notoria familiaridad con La Muerte de Virgilio de Herman Broch. ¿Atesora su novela ecos de ésta cimera obra del siglo XX?

La literatura es hija de la misma literatura, ya se sabe. En García Márquez está vivo Rabelais, William Faulkner y los cronistas de Indias como Colón, Cabeza de Vaca, Pigafetta, etcétera. Pero, también, la visión de mundo de las tribus guajiras. Y no es posible que sea de otro modo, supongo. En La ceniza del libertador, hay al menos la presencia de La Muerte de Virgilio, Las memorias de Adriano y La ceremonia del adiós. Esta presencia se debe, pienso, a una cierta desgracia en común de Virgilio, Adriano y Sartre, imagínese usted este trío de cantores. Se trata del declive de la gloria en cada uno de ellos, del descenso a la muerte, del final. Simón Bolívar debió bajar a la misma trampa que la historia le tiende a los grandes hombres: dejarlos inermes, abandonados, enfermos y convertidos en ruina delante de su propia inmensa obra, donde ya ni siquiera se reconocen. Sólo con la esperanza de trascender, como Sartre lo predijo, de manera horizontal rumbo a la memoria humana. Este es el contexto, la visión de mundo que está detrás de La ceniza del libertador.

5-. Su vocación pedagógica y empeñada docencia universitaria lo autorizan para hablar de la universidad Colombiana. ¿Cómo contrariar esa castrante funcionalidad instrumental que pesa en el profesional colombiano?

He tenido la fortuna de ser profesor universitario durante cerca de cuarenta años, en una de las tres universidades públicas más importantes de Colombia, como es la Universidad del Valle. Y, ocasionalmente, en otras de la región. Para un intelectual y un escritor sin “pelos en la lengua”, como suele decirse, este no es más que un inmenso privilegio. No soy entonces un escritor arruinado que debe mendigar ante las casas editoriales. He tenido de sobra eso que se llama dignidad humana. Además de ser profesor universitario, he acompañado como abogado laboralista los derechos y reclamos de los obreros, empleados y hombres humildes del trabajo y he tenido en la universidad un cubículo de profesor, muy bien dotado, que me permite leer en soledad y escribir de manera febril, sin tregua ni descanso. Conozco entonces el mundo universitario y sé del compromiso de la Universidad del Valle por ofrecer a los estudiantes de todas las carreras una formación integral de muy buena calidad. Se trata de una tarea de resistencia frente a los modelos educativos profesionalizantes, sólo interesados en lo funcional-instrumental. No es fácil, porque esta resistencia lo es precisamente contra el conjunto de la cultura de nuestro tiempo, que en su banalidad sólo reconoce como válida la funcionalidad de lo que se aprende. Pero los estudiantes encuentran razón y sentido en esta actitud de resistencia, saben valorar la educación integral y agradecen los esfuerzos que se hacen en esta dirección. Y los estudiantes son la razón de ser del mundo universitario, que es donde la cultura letrada y el espíritu crítico resisten en minoría, tal vez hasta que el neoliberalismo, aplicado a la educación, termine por darle la patada final a la Universidad Pública, de la que casi no quiere saber nada. Salvo que la sociedad y la resistencia terminen por darle la patada final al modelo educativo neoliberal, como muchos anhelamos y bien pudiera suceder.

6-. ¿La escritura de La caravana de Gardel que envés le posibilitó descubrir de aquel cantor de la lunfa y el arrabal?

En varias oportunidades, de visita por Riosucio y Pereira, escuché la versión según la cual a su paso por los poblados y aldeas del viejo Caldas, ya convertido en cadáver, Carlos Gardel fue objeto de importantes homenajes. Se me dijo, también, que alguien tenía en su poder un pedazo de bufanda del cantor, una mujer bohemia los restos de la fotografía del morocho del abasto quemada por los bordes, el cordón de uno de sus zapatos. Un músico de Riosucio me indicó la casa contigua a la iglesia del parque, donde se había celebrado el homenaje principal, pintado por el delirio. Y todo esto yo me lo creí, porque circulaba por la boca de la gente como una poderosa verdad del pasado a la que nadie había asistido, pero de la que todo el mundo, sin embargo, hablaba con puntuales detalles de modo, tiempo y lugar. Esta verdad popular fue mi punto de partida. Pero, cuando bajo el consejo urgente de Fernando Vallejo, llevé a cabo las entrevistas en profundidad con testigos presenciales del acontecimiento, ya en el borde cada uno de su propia muerte, supe que todo aquello no era más que una invención colectiva, parte sustancial del mito Gardeliano. La escritura de la novela me permitió descubrir, que en realidad Gardel había sido transportado como simple carga, de manera afanosa, para que alcanzara a llegar a Buenos Aires dentro del tiempo previsto para el gran recibimiento que allí lo esperaba. Ante semejante descubrimiento, que en sí mismo arruinaba el proyecto de la novela, tomé la decisión de plegarme al mito popular hasta el punto, incluso, de exagerarlo. Toda la novela, en consecuencia, es pura invención, porque nada de lo que realmente sucedió, salvo las estaciones de parada de la “caravana” y las fechas básicas del calendario, corresponden a la historia real. Fue espléndido ver cómo nada de lo que escribía, nuevamente, era real.

7-. ¿Goza el ensayo colombiano de mayoría de edad?

Hemos tenido en Colombia muy pocos ensayistas de gran fondo. El género del ensayo se ha venido transformando profundamente desde los tiempos de Montaigne hasta hoy. En las universidades se escriben artículos, apoyados en bibliografías y referencias tomadas del “estado del arte”, pero de ahí al buen ensayo hay mucho trecho. Es increíble, por inaceptable, que las universidades le den más importancia a los artículos que a los ensayos, con el argumento de que en los artículos se observan los soportes bibliográficos y las referencias, mientras que en el ensayo se encuentra ausente esta exigencia. Cuando el género del ensayo nació, la ciencia natural, humana y social prácticamente no existía. Entonces el ensayista era libre de escribir sus puntos de vista, con rigor y belleza, pero sin preocuparse de la vigilancia o de la crítica que sobre su pensamiento pudieran ejercer las “academias o comunidades científicas”, que para entonces mucho menos existían. Pero el desarrollo de la ciencia ha terminado por imponerle al ensayista la exigencia de un rigor que antes era inimaginable. El ensayista hoy, pienso, debe ser una persona absolutamente formada en la ciencia y en la filosofía, capaz de poner en práctica aquello que Max Sheller dijo un día, términos más, términos menos: “la cultura es aquello que a uno le queda cuando se le ha olvidado todo cuanto ha aprendido”. En este caso, desde un profundo y responsable saber científico y filosófico, el ensayista puede, entonces sí, prescindiendo de la cita o de la referencia y sobreponiéndose a sus ataduras, soltarse a pensar “por sí mismo”, en libertad pero con absoluta responsabilidad, sobre aquellos asuntos que son de su interés.

8- Cultivas la poesía y la novela. ¿En su escritura qué correspondencia se entabla entre estas dos profundas expresiones de la palabra?

He intentado practicar una escritura entre géneros. Sigo pensando que la literatura es, ante todo, trabajo sobre el lenguaje. En la novela la anécdota pesa mucho, a diferencia de la poesía que en principio no la tiene, aunque hay poemas que parecen de lejos contar una historia. De hecho, Abendland, cuya escritura inicié en Río de Janeiro en 1982, delante del espejo sombrío de la bahía de Guanabara, y que apenas pude terminar -es apenas un decir-, casi veinte años después, podría ser visto como un relato familiar en el que cada poema tiene autonomía pero forma parte, a su vez, de un todo de aproximadamente cien páginas. El desmedido trabajo de orfebrería que llevo a cabo como una fiera encima de mis novelas, encarnizado durante años, es un esfuerzo que siempre se dirige hacia la poesía. Ahora que disfruto del inmenso placer de leer a Herta Müller, como un devoto admirador del lenguaje poetizado, del mismo modo como en otro tiempo lo hice con Guimaraes Rosa, Rulfo, Onetti y Lezama Lima, de nuevo confirmo que la anécdota en la novela importante es apenas el primer piso del barco -hablo de la gran novela- , sobre el cual brillan en la noche de la lectura las luces del lenguaje poéticamente trabajado. Este es el terreno en el que, en mi caso y tal como lo he vivido, se hace posible el puente entre poesía y novela.